Posibilidades que da la virtualidad. Hoy estuvimos trabajando fuerte en Chile con el equipo de Galgo Libre Cl y en reunión con las autoridades del Municipio de Yungay. #Chile es el único país de la región, que aún no prohíbe las #CarrerasDeGalgos y presenta la misma problemática que Argentina, Uruguay y Brasil antes de avanzar. Condiciones de gran explotación de los galguitos, descartes y falta de presupuesto y recursos para controlar la actividad. Afortunadamente, el Municipio de Yungay nos confirmó que NO volverá a permitir la realización de carreras de galgos hasta que haya una consulta popular y una nueva ordenanza. La violencia no distingue de especies y la protección animal no distingue fronteras.
Participamos junto a la Bióloga y Etóloga Verónica Ventura de un conversatorio que se llevó a cabo en la sede del Municipio CH, a través de la plataforma virtual zoom, sobre Salud y Bienestar Animal, en el marco de fomentar la convivencia responsable con nuestros animales de compañía en los espacios públicos y formas de cuidados para atender distintas problemáticas de interés común.
Nuestra ONG ―como representante de la Coordinadora Nacional de Protección Animal― estuvo en la Junta Departamental de Montevideo exponiendo ante la Comisión de Pirotecnia su postura favorable a erradicar la pirotecnia, tanto lumínica como sonora, en forma total, entendiendo, como un paso intermedio, la erradicación primero de la pirotecnia sonora. Entre las razones fundamentales que esgrimimos figuran las siguientes:
Los estruendos de la pirotecnia pueden resultar efectivamente un tormento para muchos individuos humanos, perteneciendo a los grupos de riesgo individuos que padecen trastornos del espectro autista o síndrome de Down así como también niños pequeños, adultos mayores o quienes se encuentran internados bajo anestesia.
En el caso de individuos humanos autistas, no todos perciben de la misma manera, lo que dificulta establecer, en decibeles, el umbral del dolor. Entre los efectos que causan, en este grupo, el uso de la pirotecnia figuran un elevado nivel de ansiedad y estrés, llantos descontrolados, gritos y, en algunos casos, situaciones de crisis, autolesiones o convulsiones.
El concepto de familia va evolucionando y es posible ya hablar de familia multiespecie, esto es, donde algunos de sus miembros son individuos no humanos. Afectarlos a ellos es afectar también a sus miembros humanos.
En el caso de individuos no humanos como los perros, se les causa dolor en 80 decibeles. Una conversación normal y una discusión algo vehemente rondan, respectivamente, los 60 y 70 decibeles. Las explosiones de la pirotecnia, los 160 decibeles. Entre los efectos que causan, en este grupo, el uso de la pirotecnia figuran intentos de huida, posibilidad de mordidas y accidentes que, en una cantidad de casos, resultan fatales, especialmente para perros en situación de calle. Se han observado también lesiones y muerte en individuos de otras especies animales como, p. ej., las aves, tras el uso de la pirotecnia.
Los compuestos químicos utilizados en la pirotecnia contaminan durante semanas el aire y los cursos de agua.
Dada que una regulación de la pirotecnia sonora no afectará positivamente ni a la fauna silvestre ni al ambiente, dada la dificultad de establecer un límite de decibeles que no afecte a individuos de los grupos de riesgo señalados y dada la dificultad, en el supuesto de haberse podido establecer ese límite, de fiscalizar luego su cumplimiento, es que vemos más consistente --ya no solo por razones morales sino pragmáticas-- una prohibición general, y no una regulación, de la pirotecnia. Ante la eventual objeción que una prohibición no va a garantizar tampoco una erradicación total de la misma se responde que al menos seguro ella brindará un muy superior número de inspectores que, además de ser honorarios, permitirá identificar una mayor cantidad de actos de pirotecnia para ser denunciados y por tanto de poder exigir que el Estado actúe en un mayor número de casos, tal como está aconteciendo con una prohibición, y no una regulación, de las carreras de galgos.
Estuvimos presentes en nombre de la Coordinadora de Protección Animal en la Comisión de Bienestar Animal de Diputados.
Fuimos convocados para presentar una perspectiva desde la protección animal, sobre los proyectos de la Diputada Nibia Reisch "Perros potencialmente peligrosos" y el Diputado Diputado Javier Umpierrez "Tenencia de animales de gran porte".
Focalizar en una criminalización de razas NO es el camino, aunque acompañamos la necesidad de castrar y prohibir la venta (de perros de cualquier raza).
El proyecto del Diputado Umpierrez tiene un enfoque hacia la responsabilidad humana, que acompañamos y complementamos con la necesidad de acciones educativas hacia la #ConvivenciaResponsable con animales y la tipificación del maltrato como delito, como acciones necesarias para la prevención de mordidas.
Agradecer la presencia y participación de la Bióloga y Etóloga Verónica Ventura, parte del equipo académico asesor de esta Ong.